La Sociedad Quebecois

En los pocos momentos que tuve libre durante los 8 días que estuve en Québec, no desaproveche la oportunidad para conocer la ciudad y, por supuesto, a su gente.

La ciudad de Québec, a pesar de ser la capital de la provincia que lleva el mismo nombre: Québec, no puede ser considerada como una gran urbe al estilo de Toronto, tanto así que la gran mayoría de sus visitantes venezolanos la denominan como “un pueblo grande”.

Aunque estaba participando en la “Escuela de Verano” el verano fue lo que menos se asomó por esos días, ya que estabamos entre los 2°C a 10°C, y con mucho viento, días soleados y nublados, pero que no nos impidieron aprovechar al máximo el tiempo en la ciudad.

Se denota a simple vista que la sociedad quebecois es una sociedad católica, la familia sale a pasear junta, disfrutan ocupando los espacios públicos, las calles por las noches está repleta de jóvenes que salen a divertirse pero de una forma muy diferente que la sociedad venezolana.

Para el trato de los turistas están muy bien preparados, con el pequeño detalle que todas aquellas personas que no dominen el idioma francés están un poco más limitadas a comunicarse, ya que no todos en Québec hablan ingles. A pesar que en el ambiente académico donde me encontraba, la media de idiomas que hablaba los participantes era de cinco, en las calles se manejaba solamente el francés.

En general, se podía ver que están inmersos en un estilo de vida tranquilo, los valores familiares son muy importantes, así como la formación de cada uno de ellos como ciudadanos. Definitivamente hay que conocerlos.